Miradas sobre el cuerpo

El dibujo autorretrato de Kathy A. Moore capta este cuerpo que se extiende hasta las prolongaciones de sus objetos gozados, que en el desconcierto y el desorden, usados, caídos, bebidos, dispares, trazan las huellas por las que la libido vivificó el cuerpo.

El cuerpo en el arte

Imágenes del cuerpo

 

 

Solos y solas

edward-hopper-intermission-1963-rEste fin de semana se celebra en Buenos Aires una Jornadas con el título “Solos y solas” pues sin duda la soledad ha pasado a ser un estilo de vida cada vez más frecuente, que merece nuestra reflexión.

Los cambios sociales que se han producido en las últimas décadas han tenido como consecuencias una transformación profunda de los vínculos amorosos.

En los modos de relacionarse, de “hablarse”, lo visual ha tomado el primer plano, la pantalla que protege y que a la vez pone en comunicación, favorece el lado más ilusorio del amor, factor necesario pero no suficiente para que se produzca un encuentro amoroso.

Los tiempos ya son otros, en varios sentidos; la rapidez que alcanza la comunicación precipita los tiempos para ver, comprender y decidir, pues la inmediatez amalgama los tiempos lógicos, dejando en ocasiones a las personas desorientadas respecto a su propio deseo.

Las formas de consumo rápido a las que nos hemos acostumbrado en los últimos años, también han afectado al modo de concebir las relaciones personales y el acceso a encuentros íntimos, que se consumen, a veces como la serie de objetos que pueden producir satisfacción, pero el efecto suele ser que más bien que con lo que se encuentran es con la decepción, no era eso lo que se buscaba.

Podemos situar el auge de lo imaginario, y por tanto de lo ilusorio, la condensación de los tiempos lógicos y la proliferación de los objetos que producen una “satisfacción” inmediata como factores que dificultan los vínculos amorosos, habrá pues que darse tiempo y palabras para comprender hacia donde nos orienta nuestro deseo.

 

Sobre el amor y la escritura

VI SYMPOSIUM NACIONAL SOBRE ADICCIONES. VITORIA GASTEIZ MAYO 2015mujer-escribiendo-pablo-picasso
Enamorada de su pasión. A propósito de las Cartas de la monja portuguesa.

La única cosa más o menos seria que puede hacerse: una carta de amor.                         Jacques Lacan

Se dice y está escrito que estas cartas son una de las obras maestras de la literatura amorosa, lo que ustedes mismos pueden comprobar leyéndolas.

En 1669, en el umbral del Romanticismo, fueron publicadas en Francia, y recibidas con un éxito inaudito, las epístolas atribuidas a la monja lusitana Mariana Alcoforado, destinadas a un joven capitán de la caballería francesa.

Si casi cuatro siglos después sigue considerándose una joya del arte de la palabra que nos acerca a la experiencia amorosa cabe pensar que se debe a que transmite algo de lo verdadero del amor, y más concretamente de la posición femenina respecto al amor.

Cartas que pienso que se circunscriben bien al tema   de este Symposium: Amor efímero, goce eterno.

Son cinco cartas, conmovedoras, por la delicadeza y por la vigorosidad con la que se expresa sentimientos extremos, sus contradicciones, lo que toma el valor de un testimonio en el límite de lo que se puede decir, más bien de lo que se puede escribir sobre lo que se siente; pues desde el inicio cobra una relevancia especial la relación de Mariana con las cartas que escribe; poniendo en primer plano el nexo particular que se juega en ciertas posiciones femeninas respecto a la escritura; nos sirve tomar aquí la orientación que Jacques Lacan da en su seminario La carta robada cuando apunta que en la relación al signo es donde algunas mujeres pueden hacer valer su ser .

A partir de estas cartas se desarrolló una corriente literaria, que se llamócartas portuguesas”, en las que se reconocían determinados elementos:

Primero, demostrar que hay un estilo de locura que sólo se excusa por el amor. Las afinidades de amor y locura son harto conocidas, desde la poesía a la patología, pasando por la vida cotidiana; pero a lo mejor no es tan conocido en lo que toca a lo estructural del amor y de la locura, por qué hay esta afinidad, creo que es lo que se está poniendo al trabajo en este Symposium; como también hay las afinidades entre ciertas posiciones femeninas y la locura, que es a lo que intentaré aproximarme en este trabajo.

Se puede poner en serie: Amor-locura-posición femenina, pues están del lado, al menos en alguna zona, de lo que no tiene límite. Siendo el 4º elemento que podríamos añadir a esta serie, lo que viene a anudarlo: la escritura, pues con las letras se fija esta tendencia al infinito.

Las cartas portuguesas suponen siempre una serie, hay más de una, en las que una mujer abandonada se entrega al único recurso de escribir. Por tanto, sólo pueden ser femeninas, incluso si están escritas por la mano de un hombre. De hecho, las cartas atribuidas a Mariana Alcoforado, fueron publicadas en francés como una traducción de las originales, que nunca se encontraron, estudios recientes atribuyen la autoría de las cartas al escritor Gabriel Guilleragues, amigo del joven capitán, que seguramente estimuló la imaginación y la pluma del escritor, al menos es lo que piensan los estudiosos del tema; pero están escritas, desde una posición femenina, de la cual pueden dar cuenta tanto las mujeres como los hombres, pues de lo que se trata es la posición que cada quien toma respecto al goce y al lenguaje.

Estructuraré en los 3 tiempos lógicos propuestos por Jacques Lacan el recorrido por las cartas:

1.- Instante de ver, 2.- Tiempo de comprender, 3.- Momento de concluir.

Carta I, el instante de ver. Es la respuesta a la carta del amado cuando sabe que él ha decidido alejarse y que seguramente jamás lo volverá a ver. El campo de la mirada domina sus sentimientos en un escenario de éxtasis de dolor que la lleva al desvanecimiento, me deleitaba sentir que moría, presentados así la conjunción del amor y la muerte nos acerca a una de las formas del torbellino en el que puede presentarse el goce femenino. Dispuesta a sacrificar su vida se ofrece para seguirle a todas las partes del mundo para poderlo amar : sin ningún comedimiento.

A la vez, no faltan los reproches por haberla seducido con la intención de abandonarla después.

El placer se ha convertido en dolor, lo agradable se ha tornado cruel; pero aún alberga la esperanza de nuevos encuentros y de nuevas cartas. Se despide con un: Amadme siempre y hacedme sufrir otros males todavía.

Es una Mariana seducida, engañada y enamorada.

Carta II, comienza el tiempo de comprender, que continúa en las cartas III y IV. La comprensión requiere de un proceso en el que se despliega la dialéctica subjetiva, aquí Mariana va tomando la responsabilidad que le toca en este asunto, pues va contraponiendo la idea de haber sido seducida y engañada, con su propia tendencia: mi inclinación apasionada me sedujo …ya sé que os amo como una loca…no podría vivir sin un placer que estoy descubriendo. Su inclinación introduce la referencia pulsional, Freud en sus estudios sobre la feminidad, más bien sobre el enigma de la feminidad, pone de relieve la existencia de un vínculo particularmente constante entre feminidad y vida pulsional; pues algo de lo femenino se escapa del régimen simbólico, una parte de lo que llamamos goce femenino se resiste a entrar en la significación, a tener sentido.

Continúa la carta hasta llegar al punto en el que se revela el odio: Pero sin cesar soy perseguida con extrema contrariedad por el odio… ¿Qué haría yo. ¡ay de mí! Sin tanto odio y sin tanto amor como llenan mi corazón? . También nos enseñó, unos años antes, que unos de los destinos de la pulsión es el trastorno hacia lo contrario, y dice:   lo que sólo se observa en una caso: la trasposición de amor en odio, así junto al amor intenso está siempre presente una intensa inclinación agresiva, más se ame, más proclive se es al desengaño y al odio. Concluye en esta carta: Yo escribo más para mí que para vos, tan sólo intento consolarme, abriendo otro circuito, que no está destinado a la comunicación con el amado, si no más bien a la restitución de su existencia.

Carta III, predomina las violentas contradicciones, pasando de un polo a su extremo, del amor más abnegado al reproche feroz, descalificador, hasta pensar su muerte para encarnar ella misma la falta en el Otro, y dejar al amado herido para siempre; contradicciones y vacilaciones que están sostenidas en la indeterminación del sujeto: no sé lo que soy ni lo que hago, ni lo que deseo. Mil sentimientos opuestos me desgarran.

Nos desvela también en esta carta su posición firme, decidida, enmarcada en lo que podemos llamar una lógica de la privación, que daría cuenta de un determinado goce que puede llevar a una mujer a despojarse de   todo, entendemos así la indicación de J. Lacan que encontramos en Televisión, de cómo una mujer puede acomodarse al fantasma de un hombre… hasta el punto que no hay límites a las concesiones que cada una hace para “un” hombre: de su cuerpo, de su alma, de sus bienes. Aquí expresado en sus más altos bienes: el honor y la vida, que lo expresa así: siento un funesto placer por haber arriesgado mi honor y mi vida , en una lógica de la privación que puede llegar a tomar las formas del estrago, de la devastación y de una deriva pulsional que lleva al sujeto a lo peor; una lógica en la que se pone en juego más se pierde en el tener, tanto más se valora el ser, que encontramos en ciertas posiciones femeninas.

Ella misma pone su insensatez, lo que no tiene sentido, como el efecto de su enamoramiento. Y que a pesar de los pesares, su pasión crece, como un sentimiento desconocido que la vivifica.   Detesto la tranquilidad en que viví cuando no os conocía. Lo experimentado, que perturba su tranquilidad, da otra significación a su vida.

Carta IV, es la desesperación, después de seis meses sin recibir noticias

Hay varios elementos muy interesantes descritos desde la lucidez de la desesperación, si en la primera carta estábamos en el reino de lo escópico, en el deslumbramiento del objeto que brilla, ahora es la ceguera la que explica las causas de la desgracia. Reconoce el propio engaño, ya no es el otro el que la ha engañado; lo que supone una mutación subjetiva en la asunción de su responsabilidad. Se elucidan entonces lo que fueron las condiciones de amor, en el inicio en el horizonte estaba la ausencia, el ser abandonada, escribe: Con demasiado agrado me daba cuenta de que estaba con vos, para pensar que un día estarías lejos de mí .

Es la búsqueda de la experiencia misma del amor, más allá del objeto amoroso que desde el principio conecta con un   placer por descubrir. Es el encuentro con una experiencia que la aboca a su soledad más radical pues la deja sola con su pasión.

Cito: No me arrepiento de haberos adorado. Vuestra ausencia rigurosa, eterna, no disminuye el arrebato de mi pasión.

Se despide: vuestra pobre Mariana ya no puede más, se desvanece al acabar esta carta. Se adentra así en la zona en la que el sentimiento de ex -sistir se sostiene en las letras. Estableciendo esta preciosa Homología entre ex – sistencia y escritura.

Carta V. Momento de concluir, anunciado desde el inicio: Os escribo por última vez. Le anuncia que le devuelve su retrato, los brazaletes y las cartas.

Los ridículos cumplidos y la buena fe, del que fuera su amado, la sacan del encantamiento, esta carta es una reflexión profunda sobre la pasión, sobre el desconocimiento de los propios sentimientos, de cómo el amor lleva a lo más desconocido de uno mismo y de las desgracias que acompañan al amor.

…he vivido largo tiempo en un abandono y en una idolatría que me horrorizan… al fin, he salido de este encantamiento… Entresaco, solo, este pasaje de “ser abandonada” a “vivir en el abandono”.

He sentido que me sois menos querido que mi pasión y he tenido extrañas dificultades al luchar contra ella. Esta ha sido la hipótesis de mi trabajo: enamorada de su pasión.

Para no concluir, para comenzar a dialogar, diré, orientada por las lecturas que me han acompañado en la elaboración de esta reflexión, que el goce que una mujer puede obtener de una experiencia amorosa la confronta a esa parte más desconocida de ella misma, a su enigma más secreto y la acerca a esa zona donde se roza lo inefable.

¿Qué lugar y qué destino dar a esta forma de goce que puede oscilar entre la estrago más catastrófico y la creación más sublime? Dependerá de lo que cada una haya querido o haya podido apresar de sus condiciones de goce y de la responsabilidad que haya ido tomando en lo que le ocurre.

Una experiencia analítica es una buena ocasión para elucidar estas y otras cuestiones.

Concha Lechón. Psicoanalista

Bibliografía

.- Alcoforado, Mariana. Cartas de la monja portuguesa. Acantilado, Barcelona 2006.

.- Freud, Sigmund. Pulsiones y destinos de pulsión (1915). O. C. Tomo XIV. Amorrortu editores, 1986. p. 127

.- Freud, Sigmund. Nuevas Conferencias   de introducción al psicoanálisis. 33ª Conferencia. La feminidad (1933). O. C. Tomo XXII. Amorrortu editores, 1986. p. 107

.- Lacan, Jacques. El seminario, Libro 20: Aun. Paidós, Buenos Aires, 1992 p. 102.

.- Lacan, Jacques. Escritos. El seminario sobre “La carta robada”. Siglo XXI editores, Madrid. 1987. p. 25.

.- Lacan, Jacques. El atolondradicho. Escansión. Ornicar? 1. Paidós, Buenos Aires, 1984.

.- Lacan, J. Psicoanáisis. Radiofonía & Televisión. Editorial Anagrama, Barcelona, 1993, p. 128

.- Laurent, Eric. Posiciones femeninas del ser. Tres haches, Buenos Aires, 1999

.- Velez, Ignacio. El hábito de la pasión. Internet

¿Cómo nos afecta la crisis?

La incertidumbre generalizada
Muchas son las personas que en los últimos años, desde el inicio de la crisis en 2008, se han visto afectadas por los cambios económicos, que se traducen en una precariedad e inestabilidad de la vida laboral, y que repercute, en primer lugar, en la imagen de uno mismo, jóvenes que después de años de formación no pueden acceder a puestos de trabajos para los que están preparados, personas cualificadas y con años de experiencia que han desaparecido sus puestos de trabajo, personas de más edad que aún podrían hacer bien sus trabajos y han quedado fuera del ámbito laboral, dejando a personas en una situación de impotencia e incluso de desesperación.
Vemos así cómo aumenta la ansiedad, la depresión, el insomnio, los problemas de pareja, repercutiendo entonces en las relaciones con los demás.
Es pues necesario reaccionar ante esta situación y no dejarse llevar por el pesimismo que envuelve a estas situaciones, para poder buscar las soluciones posibles y realistas que cada uno tiene a su alcance.

¿Por qué digo sí, cuando quiero decir no?

Esta es una de las quejas que escucho con bastante frecuencia, en sí no es lo característico de ningún tipo de trastorno, ni tampoco es un síntoma, si no más bien se trata de una actitud que acaba siendo molesta e incluso se vuelve en contra de uno mismo.
Esta cuestión que podría parecer simple a primera vista y que con un poco de esfuerzo uno se podría entrenar en decir : no; es más compleja, pues responde al modo en el que se han establecido las bases de las relaciones con los otros.
Cambiar esta actitud requiere de un proceso en el que se va comprendiendo cómo recibimos la demanda de los otros, qué expectativas esperamos cumplir, y por supuesto cuestiones más particulares de cada uno.

¿Trauma post-vacacional?

La vuelta al trabajo cotidiano para algunos supone un desánimo y un desasosiego acompañado muchas veces de ciudad-chinauna cansancio físico e incluso mental, lo que parece el efecto paradójico de después de un tiempo de descanso.
Al margen de que las vacaciones hayan sido, o hayan parecido demasiado cortas, demasiado largas, muy divertidas o muy aburridas, la vuelta al trabajo habitual no deja de tener un efecto de reajuste, entre un tiempo idealizado, porque se haya realmente disfrutado en hacer lo que a cada uno más le gusta o porque han quedado muy lejos las expectativas de lo que se ansiaba realizar.
Si bien la palabra “trauma” me parece excesiva y no adecuada para estas sensaciones, sí que podemos encontrar cierta evocación de lo que son las situaciones traumáticas, en tanto que remite a un volver a lo mismo.
Puede ser pues una ocasión para reflexionar qué es lo que nos desasosiega de la rutina que normalmente hemos elegido y cómo encontrar lo nuevo en lo cotidiano.

Sobre el trastorno bipolar

El trastorno afectivo bipolar es una categoría diagnóstica que se utiliza en los últimos años para describir estados emocionales que les ocurren a personas que pasan de estados de exaltación y euforia a estados de tristeza y apatía.

Con frecuencia empieza a mostrarse esta tendencia en la adolescencia, por lo que es importante poder detectar a que se deben los repentinos y continuos cambios de humor cuando se dan en la pubertad o adolescencia.

La fase de exaltación, de euforia, que suele llamarse maníaca, suele caracterizarse por una gran profusión de ideas, de proyectos, con el sentimiento de una energía desbordante que anima a la persona a realizar muchas actividades, incluso a hacer muchos desplazamientos, pero en muchas ocasiones la misma agitación y movimiento del pensamiento impide llevar a cabo de una manera eficaz las acciones o los proyectos emprendidos. Incluso se tiene una percepción no realista de la situación. Es un momento de supervaloración del ego.

A lo que después de unos días, semanas, en las que las personas suelen acabar agotadas físicamente, comienza un estado de tristeza, de falta de fuerzas, los proyectos ya quedan alejados, como si la energía se hubiera ido, y la persona tiende a hacer un repliegue, dejando de hacer actividades, y rehuyendo el contacto con los demás, es entonces un momento de infravaloración del ego, de la persona.

Es aconsejable en esos momento iniciar un tratamiento que permita encontrar la solución para regular estos vaivenes de energía, de valoración de la persona, que es siempre una solución única y particular para cada persona.

 

Sobre el autismo. Libros para padres y amigos

SOBRE EL AUTISMO. LIBROS PARA PADRES, FAMILIARES Y AMIGOS.

“La razón por la que salto” de Naoki Higashida

Las lecturas que más me han acercado a lo que llamamos autismo o síndrome de Asperger, son los libros y los testimonios de las personas que viven esta experiencia, él último, que vio la luz en castellano en la primavera de 2014, lleva por título: La razón por la que salto, escrito por Naoki Higashida, a sus 13 años, que en forma de breves y concisas preguntas (58), del modo: “¿Por qué habláis tan alto y tan raro los autistas”, “¿Qué es lo que os provoca ataques de pánico y colapsos”, o ¿Qué piensas del autismo en sí mismo? da su explicación, también breve, aclaratoria de su experiencia vital, en la que transmite su dificultad con el lenguaje y con los vínculos con los demás, pero en las que nos muestra su esfuerzo, su originalidad, su potencia creativa para establecer lazos de comunicación, de un modo optimista y alegre. Es conmovedora, a la vez que penetrante, la relación que mantiene con la naturaleza y con la belleza, por esto los artistas Kai y Sunny han colaborado aportando sus diseños que se cuelan entre las páginas.

El libro está maravillosamente introducido por el novelista David Mitchell, que entre otras cosas nos cuenta el impacto que les causó este libro a él y a su esposa pues les abrió un camino, una luz para comprender de otra manera a su hijo autista.

Finalmente, Naoki Higashida, nos regala una historia: Estoy aquí, y se despide así en su epílogo: Y cuando la esperanza brille en todo el mundo, nuestro futuro quedará conectado con el vuestro. Eso es lo que yo deseo, por encima de todo.

 

                                                                         pajaros kai y sunny

 

 

” El curioso incidente del perro a medianoche”, de Mark Haddon

Es, sin duda, una curiosa novela en la que el protagonista, Christopher, de 15 años, conoce todas las capitales del mundo, puede explicar la teoría de la relatividad y recitar los números primos hasta el 7.507 pero le cuesta relacionarse con los demás.

A través de este relato de ficción, y a modo de “novela policíaca”, cuenta las peripecias de este joven que un día decide emprender un viaje; y así nos adentra en el complejo mundo del autismo, explicando sus dificultades con los símbolos, y por tanto con el lenguaje, con las metáforas, con el sentido del humor, es decir con la equivocidad del lenguaje. Christopher pone también de manifiesto su peculiaridad para los afectos y para el contacto personal. Nos hará entender la necesidad de que las cosas siempre tengan un orden preciso, y las perturbaciones que le causan los cambios y las personas nuevas, dirá: Y por eso a mí me gustan los horarios, porque son la garantía de que no te vas a perder en el tiempo”, como también su gusto por las matemáticas porque son seguras, invariables. Un libro pues entretenido, original y que nos enseña.

Mark Haddon, el autor, es ilustrador, pintor, poeta, que escribe libros para niños y que durante un tiempo trabajó con personas con diversidad funcional.

 

“La soledad de los números primos”, de Paolo Giordano

 

“Pensar con imágenes. Mi vida con el autismo”, de Temple Grandin

 

” Alguien en algún lugar. Diario de una victoria contra el autismo”, de Donna Williams