¿A quién se atiende?

¿A quién se atiende?

A personas que tengan problemas de:

. Angustia, ansiedad y estrés

. Obsesiones y comportamientos compulsivos

. Depresión

. Problemas en la pareja

. Síntomas psicosomáticos

. Fobias y miedos

. Problemas en el ámbito laboral

. Dificultades para relacionarse con los demás

 

 

 

                     ¿Cómo salir de la depresión? 

Munch. Melancolía

Melancolía de Edvard Munch

La depresión se caracteriza por una falta de interés general en los diferentes aspectos de la vida que suele ir acompañado de pensamientos negativos que se dirigen a uno mismo.

El ánimo triste suele persistir gran parte del tiempo.

Hoy, en día, es fácil camuflar este sentimiento pues el mundo altamente tecnológico en el que vivimos puede hacer que pasemos nuestro tiempo envueltos en una especie de nube que nos desconecta de nosotros mismo y nos “enchufa” directamente en el mundo virtual, donde se tiene la ilusión de que lo que allí ocurre es lo que importa.

¿Cómo volver a conectar con la realidad exterior?

¿Cómo hacer para que vuelva a ser interesante el desempeño de las actividades cotidianas?

¿Qué proyectos pueden entusiasmarnos?

Son las preguntas que pueden venir a despertarnos y desear darle otro rumbo a nuestra vida.

 

 

 

 

UN CUERPO QUE HABLA

Alma Tadema

La relación que cada persona tiene con su cuerpo es siempre compleja y en algunas ocasiones problemática. Podemos distinguir varios orígenes:

.- Cuando hay síntomas en el cuerpo (dolores de cabeza, musculares, malestares difusos…, cansancio) que no se corresponden con una enfermedad orgánica, aunque no por ello son menos molestos.

.- Cuando aparece una sintomatología hipocondríaca, es decir un miedo desmedido e irracional a contraer enfermedades, lo que produce mucha preocupación a la persona que lo padece.

.- Las dolencias de las enfermedades psicosomáticas, en las que hay una ligazón fuerte entre los factores físicos y los psíquicos.

.- Y, cuando sí que hay una enfermedad física que produce síntomas crónicos en el cuerpo.

Todas estas situaciones pueden variar o mejorarse con el apoyo de un tratamiento psicológico. En los que no hay patología orgánica se puede descubrir qué llevo a la formación de ese síntoma y por qué se mantuvo; lo que generalmente lleva a su desaparición.

En los casos en los que sí hay un origen orgánico está constatado que cuando las personas pueden hablar de sus dolencias se alivia gran parte el malestar psíquico que éstas producen.

 

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