Conferencia sobre Ética

CAMPO FREUDIANO DE GRANADA

CONFERENCIAS: ¿QUÉ ÉTICA A LA MEDIDA DE NUESTROS TIEMPOS?

¿ CÓMO ORIENTARSE EN EL NUEVO DESORDEN SIMBÓLICO ?

Agradecer a los colegas del CF- Granada su invitación y a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología

Me pareció realmente interesante programar un ciclo de conferencias con una pregunta entorno a la ética, que es verdaderamente una dimensión compleja y  ya hace mucho que escuchamos hablar de la “crisis de valores”, por esto me  pareció muy pertinente poner en relación la ética con nuestros tiempos, lo que nos apremia a ponernos al día, a actualizarse sobre esta cuestión.

Pensé pues también en un título en forma de pregunta: Cómo orientarse en el nuevo des-orden simbólico, y como la mayoría de preguntas lleva implícita una hipótesis, voy a decirla ya: “Creer aún en el síntoma”, y es lo que voy a intentar desarrollar.

¿Cuáles son nuestros tiempos?
¿Desde cuando contamos? Con estas reflexiones vino en mi ayuda una conferencia del filósofo italiano Giorgio Agamben, que fue la conferencia inaugural  de un Seminario en 2006 – 2007 en la Facultad de Arte y Arquitectura de Venecia, que lleva por título: ¿Qué es lo contemporáneo?, se pregunta al inicio: De quién y de qué somos contemporáneos, y toma la fórmula de Roland Barthes, que tuvo en mí el efecto de un fogonazo: lo contemporáneo es lo intempestivo. Idea que está tomada a su vez del texto de Nietzsche: Consideraciones intempestivas, texto en el que toma posición respecto a su presente después de trabajar años con textos griegos.

La idea que desarrolla Giorgio Agamben es la siguiente: es contemporáneo aquel que no coincide a la perfección con su tiempo. Esa relación con el tiempo que se adhiere a través de un desfase y un anacronismo. Lo que me parece una primera orientación: No ser ego-sintónicos de la época. No estar totalmente sintonizados con la época. Poder asombrarse  de lo cotidiano.

 

Una 2ª definición, que toma del poeta ruso: Osip Mandelstam: que escribió un poema en 1923, titulado “Siglo”, en el que habla del cambio de siglo y la interpretación que extrae Agamben es: contemporáneo es aquel que mantiene la mirada fija en su tiempo, para percibir, no sus luces, sino su oscuridad.

Con estas dos definiciones podemos decir que el psicoanálisis es contemporáneo de su época, desde su origen. Incluso hay una convergencia  en la estructura del discurso de la civilización hipermoderna y del discurso del analista. Jacques Alain Miller en “Una fantasía”. Convergencia que viene dada por el declive de los ideales.

En una entrevista que se le hizo a Jacques Alain Miller en el periódico Le Point, el 18 de Agosto, que llevaba por título: Las profecías de Lacan, y encabeza el artículo: Lo que Lacan hubiera dicho sobre nuestra época, después de una interesante entrevista en la que da su opinión sobre la crisis, la cifra, la ciencia, el dinero, finalmente le preguntan: ¿Lacan tiene la bola de cristal?, .- No es Nostradamus, pero se puede descifrar nuestro presente en su gramática y entrever el gesto del futuro que nos espera.

 

DESCIFRAR NUESTRO PRESENTE EN SU GRAMATICA

Esto es lo que hizo Freud con los síntomas, primeramente con los síntomas histéricos, con los síntomas en el cuerpo que habían sido desechados por la neurología, por la ciencia, pues no había ningún correlato orgánico. Freud  escucha los malestares, les da un estatus de síntomas, los clasifica,  les supone un origen, una etiología.

 Y esto comienza a hacerlo Freud sobre 1900, pero los psicoanalistas de hoy, también tenemos que hacer un proceso parecido, dar estatuto de síntoma a fenómenos que han caído bajo los sloganes actuales: “lo hace para llamar la atención” es “hiperactivo”, “desafiante” y extraer la gramática de la disfunción.

Hay pues éste primer momento en el que Freud concibe el síntoma como un mensaje cifrado, un mensaje dirigido a un Otro, del cual se desconoce el contenido y el destinatario; y que se descifra precisamente hablando.

Por esto hace falta el tiempo para desplegar la cadena significante, para que vaya tomando relieve la posición subjetiva y del lado del analista hacer un cálculo de cómo se le puede acompañar a cada sujeto. analista.

Dejando hablar es cómo Freud formula las leyes del inconsciente: la metáfora y la metonimia.

Hay un breve periodo, que yo llamo “optimista” hasta 1914,  o digamos hasta la 1ª Guerra mundial, hasta ese momento Freud tenía la idea de que hay una verdad amordazada en el síntoma, una vez “liberada” vía significante, el síntoma desaparecía, pero después de este inicio, hacia 1920 se produce un viraje tanto en la teoría como  en la técnica: lo que encuentra es que hay algo en el síntoma que se resiste al desciframiento de la operación significante y más allá del desciframiento quedaba algo, que lo llamó:

.- reacción terapéutica negativa

.- compulsión a la repetición, y finalmente pulsión de muerte.

Y esto que no pasa por el significante tiene una fuerza que comanda al sujeto a repetir actos, acciones, pensamientos que no le sientan bien.

Consideremos dos dimensiones del síntoma:

.- En relación al Otro, la parte significante del síntoma. Lo que cada uno puede desplegar de su vivencia personal, de su malestar, y lo que es determinante, la fijeza, la repetición…

.- En relación a la pulsión, la parte silenciosa.

Siguiendo la trayectoria de Freud: Primer momento de “desencanto” del poder de las palabras, de lo simbólico, hay algo que resiste a pasar a lo consciente, y por lo tanto al pensamiento articulado y a las palabras. A la vez  que se pone de relieve que hay una  satisfacción paradojal  en el síntoma: algo se satisface en el síntoma y lo que se satisface es lo que llamó pulsión.

No me parece que sea una casualidad que el período de la 1ª Guerra Mundial (1914 -1919) es el período en el que Freud reformula su teoría pulsional, del primer dualismo: pulsiones sexuales y pulsiones del yo (autoconservación) pasa a  la dicotomía: Eros y Tánatos, pulsión de vida y pulsión de muerte, y el síntoma aparece lidiando con estas tendencias opuestas; pero lo que es me parece más importante a rescatar es el punto en el que Freud habla de la “mezcla pulsional”, porque éste es el punto conflictivo de la neurosis. Lacan más tarde lo tradujo como goce.

La 1ª GM mermó la juventud europea, es cuando se acuñó el término “generación perdida” que se ha vuelto a re-editar con otro sentido, para los jóvenes de hoy en día, con un porvenir, parece que más incierto, aunque ya están dando respuestas, a nivel planetario.

Los jóvenes que quedaron, en especial, los grupos intelectuales tomaron posiciones muy críticas con los ideales imperantes, sobre todo con la idea de la patria. Manifestaban que el lenguaje de los mayores  no les decía nada; que el simbólico construido, instalado no lo querían.

El dadaísmo es uno de los ejemplos más claros que apostaban por construir una ley nueva no contaminada por el lenguaje de los mayores.

Se mostraba un rechazo al simbólico establecido

Hace más de 100 años que se intenta desordenar los órdenes simbólicos establecido.

La primera mitad del siglo XX, ha estado orientada por los Ideales, “ a favor o en contra”. Lacan, en los años 50, es decir,  después de la 2º Guerra Mundial, es el momento que empieza fraguarse y consolidarse el capitalismo, comienza con su enseñanza en los Seminarios, con sus Escritos y promueve el “Retorno a Freud”, al pie de la letra, “hay que tomar el deseo al pie de la letra”, es decir el retorno al Freud del significante, apoyándose en las formaciones del inconsciente: lapsus, chistes, olvidos y por supuesto, los síntomas

Es el momento que ordena la teoría a partir de la fórmula: El inconsciente está estructurado como un lenguaje.

Homología entre el inconsciente y el lenguaje.

Quita el peso de lo imaginario, el dominio del yo, para hacer emerger al sujeto del inconsciente, el que se equivoca con un lapsus, el que tiene un olvido “incomprensible”… Como veis en el psicoanálisis siempre estamos rescatando los restos, lo que, aparentemente, no sirve para nada (que es una definición de goce)

Aunque Lacan considere que hay una primacía del orden simbólico, sobre lo Imagiario y lo real, pone el acento en lo in-sensato, en lo que no tiene sentido.

Por ejemplo, en el chiste, que tiene un lado “comunitario”, el chiste es para “parroquianos”, tiene otro lado que es absurdo y que no tiene gracia. 

El superyó, que es también in-sensato. Es, en principio, una instancia simbólica, altamente simbólica, se tiene que constituir una neurosis, lo cual necesita de 3 tiempos lógicos…

Es la interiorización de la ley, lo que Freud asemejó a la conciencia moral, articulación que estuvo muy precisamente articulada en la conferencia de Juan Carlos Ríos, pero que tiene una faz in-sensata, reducida a una forma imperativa, a una voz de mando.

Aquí haría un apunte más para  diferenciar lo que es del orden de la moral, como lo que se transmite en la cultura del modo de gozar. Tiene un lado civilizador, y por tanto varían los modos del superyó. Y la ética como el modo de tratar el goce, el modo que cada uno trata su paradoja fundamental.

En nuestra época: la de la gobalización comanda un  imperativo de gozar, de derecho al goce.

 Eric Laurent ha trabajado en muchos artículos esta cuestión, por ejemplo en La sociedad del síntoma, en el que habla “del peso de la relación al goce”, el sujeto se ha aliviado del peso de los ideales, pero ahora tiene el peso del empuje a gozar.

Y podemos añadir: hay un empuje a gozar de lo nuevo, hay un culto a lo nuevo, una valoración de la juventud, no se quiere envejecer.

Hay una exigencia de lo nuevo, y esta es una de las marcas de nuestro tiempo, no siempre fue así. Lo nuevo era una dimensión, ahora son objetos y como tal “lo nuevo” cada vez dura menos. Pero es un “falso nuevo”, como lo llama J. A. Miller, porque está programado. Y es en esto en lo que podemos ver su carácter sintomático, en la repetición de ir a buscar lo “nuevo”, y como nos enseñó Freud en esta repetición uno se encuentra con lo “más viejo”, con lo más antiguo de cada uno.

Sobre los años de cambio de siglo, del XX al XXI, también el psicoanálisis se planteó trabajar sobre las Nuevas Formas del Síntoma (Miller en Brasil en 1997), las adicciones, ansiedad-depresión, la clínica infantil: hiperactividad;  incluso no sólo respecto a las nuevas manifestaciones sintomáticas, sino respecto de las estructuras, se puso en evidencia que habían casos que no se podían explicar por la clasificación clásica del psicoanalisis, que es minimal: Neurosis , Psicosis y Perversión, que en un primer momento se llamó Los inclasificables, y cuyo estudio permitió reorganizar la clínica, sobre todo haciendo una amplitud de miras en lo que llamamos psicosis

Distinguiría pues entre estar bajo el influjo del empuje a lo nuevo y acoger lo nuevo, acoger las nuevas modalidades de goce (plus de gozar, con un exceso, aunque sea un exceso de inhibición), en el momento de su fracaso, para poder separar el elemento de pathos, de sufrimiento y extraer la lógica, la gramática que lo sostiene.

Otra de las marcas que nombraría como característica de nuestra contemporaneidad, más que el derecho a la felicidad, diría la obligación a la felicidad, pase lo que le pase alguien, está obligado a ser feliz, pues por lo menos tiene la medicación para ello.

Advierte Freud: se diría que el propósito de que hombre sea “dichoso” no está contenido en el plan de la “Creación”. Los tres lados, por los que acecha el sufrimiento son el cuerpo propio, el mundo exterior y los vínculos con otros seres humanos (p. 76). Es decir, tres cuestiones ineliminables.

No estoy haciendo una Oda al sufrimiento, ni mucho menos.

Justamente lo que permite un análisis es des-afectarse del componente sufriente, desnudar las formas “patológicas”, para encontrar el nudo lógico que lo mantiene, y que es la respuesta que el sujeto ha encontrado, en este sentido  el síntoma tiene un valor de verdad, representa la verdad bajo una máscara, y por eso hay que tomarse tiempo para verificar el síntoma, para hacerlo verdadero.

Sólo cada quien puede decir la verdad sobre su goce, que es siempre del orden de lo singular, y que es un hallazgo para el sujeto que llega a tener la experiencia.En este sentido, retomaría la ética, en su dimensión de “carácter”, de lo que es propio de cada uno y cómo hace con esto, la ética está ligada a la acción, cómo hacer con lo que no cesa de escribirse, lo que aún insiste, lo que aún está por decir.

Voy a concluir con las palabras de María Zambrano: Ser fiel a lo que pide ser sacado del silencio.                                               

  Concha Lechón

  Granada, 23 de Marzo de 2012

Asociación Hímeros

Desde el año 2000 parte de mi actividad profesional la dedico a trabajar con menores en situación de riesgo de exclusión social, labor que desarrollo a través de la Asociación Hímeros que fue creada para este fin.

Esta experiencia ha dado a mi práctica una dimensión Interdisciplinar, pues es una labor que requiere la coordinación con otros equipos profesionales (educadores, psicólogos de centros residenciales o pisos tutelados, técnicos de la Consellería de Bienestar Social, maestros, neuropediatras, trabajadores sociales…) así como el trabajo con familias acogedoras ( familia extensa del menor o familias educadoras) en el que el trabajo de Orientación resulta muchas veces imprescindible para una buena marcha o para solucionar conflictos.

Libido y lenguaje en los trastornos esquizofrénicos

                                                           Barcelona, 7 de febrero de 2003

 

Quisiera agradecer en primer lugar a la Sección Clínica de Barcelona el haberme posibilitado realizar este trabajo y hacer hoy su defensa. También agradecer al director de esta memoria, el señor Miquel Bassols, sus orientaciones que han hecho que esto fuera un trabajo equipo. Y, a los colegas que me han escuchado todas las veces que me ha hecho falta.

 

 Realizar un trabajo de investigación es comparable a la experiencia de un viaje, sabes el punto de partida pero no sabes qué vas a encontrar en el camino.

El punto de partida de este trabajo fue el encuentro con las psicosis en mi incipiente práctica, momento en el que eran más bien escasos mis instrumentos teóricos. Tenía una cierta formación en textos freudianos, es decir en la teoría de las neurosis.

Comienzo entonces un estudio más o menos sistemático de las psicosis, primero por los textos de psicoanalistas contemporáneos, cada uno me deja su impronta. Fueron  orientaciones que me hicieron de guía.

En un segundo momento es la obra de Jacques Lacan  la que comienzo a estudiar de un modo más detenido. Formación que realizo en actividades del Campo freudiano, como también en los trabajos que preparo para las supervisiones, reuniones de cartel…

El caso que desarrollo en este trabajo fue la ocasión del primer encuentro, en concreto con la esquizofrenia, y este trabajo es la respuesta a la sorpresa que me produjo no entender nada de lo que me decía una persona.

Hay pues una insistencia desde mi lado en ir dándole forma a esta vía de estudio en construcciones de casos, en breves contribuciones en actividades del Instituto y finalmente me planteo la posibilidad de un DEA.

Dentro de las psicosis era la esquizofrenia lo que mayor enigma me causaba, por su extrañeza;  y, también lo que me causaba mayor preocupación en la práctica. Son casos que suelen revestir gravedad. Hay algo de lo inquietante que pone en alerta. No era sólo no entender sino además cómo hacer, pues la abstinencia y la prudencia también implican un hacer.

También me hacía pregunta ¿por qué Lacan le dedica sólo tres frases?

¿Por qué había tan poca bibliografía psicoanalítica, esto me parecía, comparado con las otras categorías clínicas? Aquí la lectura de los artículos de J. A. Miller vienen en mi ayuda.

 Conocía también que el interés de Freud por las psicosis era un interés estrictamente teórico.

Y es desde este marco teórico, es decir desde la teoría freudiana desde el que he realizado esta investigación. Parada necesaria de los temas que estudio.

La obra freudiana es una obra dinámica, es un pensamiento que lleva implícito el movimiento tanto por la evolución, por la transformación que los términos y conceptos van sufriendo, así como su articulación.

Asistimos con Freud a la creación de un corpus teórico, que como bien sabemos los que estamos aquí está fundado en una práctica.

 Ha sido la ocasión de abrir una reflexión sobre la vigencia del pensamiento freudiano respecto de las psicosis, sobre su utilidad para la práctica, y sobre sus dificultades e impasses, para lo cual me pareció necesario apoyar el trabajo en la experiencia clínica, tomando un caso que ya había construido, presentado, publicado, es decir un caso que  había pensado en términos lacanianos, someterlo ahora, analizarlo desde la teoría freudiana.

El primer abordaje desde esta perspectiva de la fenomenología del caso hizo que surgieran los dos ejes que han organizado este trabajo:

 

–        el lenguaje, las alteraciones del lenguaje.

–        La libido, teniendo en cuenta en un primer momento las crisis como movimientos libidinales.

Y a su vez, articular la teoría de las psicosis en Freud implicaba atravesar dos ejes vertebrales: la teoría de la libido, – especialmente el concepto de narcisismo -, y el mismo inconsciente. La libido es un concepto que ocupa un lugar privilegiado pues es lo que Freud va a relacionar por un lado con la causa, con el origen de las psiconeurosis pero además es lo que explica las diferencias diagnósticas. Y el inconsciente es la piedra angular  del descubrimiento freudiano.

La metodología que he empleado ha sido realizar un rastreo cronológico del término «esquizofrenia», «dementia praecox», «neurosis narcisistas». Hay que agradecerle a los Strachey  el ordenamiento, los comentarios y las notas de la obra freudiana.

La hipótesis de este trabajo es mostrar que la perturbación  en el vínculo libidinal entre el yo y el mundo exterior está producida por un fracaso en la simbolización de la ausencia real del objeto.

Parto de la definición freudiana, ya tardía, de la psicosis como el desenlace de una perturbación en los vínculos entre el yo y el mundo exterior.

Para indagar de qué yo se trata y cómo este yo aprehende el mundo exterior planteamos un primer apartado titulado » El aparato psíquico freudiano» en el cual desarrollamos la concepción  freudiana del funcionamiento del psiquismo humano. Básicamente es una concepción económica pues los procesos psíquicos funcionan con cantidades de energía que para ser «operativas», es decir para solventar tanto la exigencias del mundo exterior como las que provienen del cuerpo, han de ser, estas energías, retranscritas en signos. Su primera hipótesis es que en las psiconeurosis no se produce la traducción de ciertos materiales.

En el segundo apartado que hemos titulado «Aportaciones de las psicosis a la teoría de la libido» pretendemos mostrar la influencia decisiva del estudio de las psicosis en la teoría analítica. La segunda hipótesis es plantear las psiconeurosis a causa de una estasis libidinal. Lo que le lleva a distinguir una libido yoica y una libido de objeto. El supuesto básico para las psicosis es que ha sido retirada la libido de objeto y ha vuelto al yo. Y en el caso de la edquizofrenia ha vuelto a la fase del autoerotismo, es decir a un momento anterior de la constitución del yo. Vicente Palomera ha desarrollado muy finamente la cuestión del autoerotismo en la esquizofrenia en su tesis.  Se concibe entonces el yo, que hasta entonces era una instancia represora,  como un reservorio libidinal desde el que se puede emitir o almacenar las cargas libidinales. Ampliando de este modo la noción de libido, que hasta ahora era sólo la energía de las pulsiones sexuales, pasa a ser un interés psíquico general.

En el tercer apartado, titulado «Modificaciones del concepto del inconsciente a partir del estudio de la esquizofrenia» situamos los términos de la primera tópica, en la que el inconsciente queda definido como lo que contiene las investiduras de objeto genuinas, diferentes a las investiduras a las palabras. La esquizofrenia es explicada como la imposibilidad de transacción de investidura de las palabras a las cosas. Es lo que explica en esta expresión, yo diría poética: en la demencia precoz parece como si la libido en su empeño por regresar a los objetos, atrapara realmente algo de ellos, más sólo sus sombras.

En el cuarto apartado, titulado «El yo y sus relaciones con la realidad». La relación del yo con el mundo exterior  es tratada por Freud en el inicio de su obra al plantear el problema del examen de realidad, cuyo desarrollo le lleva a plantear que el fin primero de la realidad es reencontrar un objeto que corresponda al representado, la condición es que tienen que haberse perdido objetos que procuraron una satisfacción real. Finalmente su idea  es que tanto las neurosis como las psicosis tienen como consecuencia una pérdida de la realidad objetiva generada por un fracaso en la función del yo. Consideraciones que le llevan al problema de la escisión del yo.

Finalizamos esta primera parte con el apartado «El lenguaje en las psicosis». Tanto las formas delirantes como el lenguaje esquizofrénico muestran evidentes alteraciones en el lenguaje. Desarrollamos pues la concepción que Freud tiene del lenguaje y la explicación que encuentra  para las peculiares formas de expresión en la esquizofrenia, siendo lo característico la referencia a partes del cuerpo, así como el dominio de relaciones de contigüidad  entre las palabras, poniendo de manifiesto la radical separación entre palabras y cosas. La hipótesis de Freud será argumentar que a nivel del inconsciente las palabras son tratadas como cosas. Establecerá una relación entre la negación, considerada como una propiedad primerísima del lenguaje y el símbolo, que instaura el orden de la presencia y la ausencia. Hay pues una relación entre la ausencia de la afirmación primordial del símbolo que inaugura la cadena significante y las alteraciones tanto a nivel sintáctico como semántico que encontramos en el lenguaje esquifofrénico.

Seminario Autismo

image001                                                                     Seminario del Campo Freudiano en Valencia

Curso 2012-13

CLÍNICA DE LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA II

Seminario teórico–clínico

LO REAL DEL AUTISMO

Sábado, 1 de junio de 2013 de 10 a 14 horas

Docente: Enric Berenguer

Lugar: Escuela Lacaniana de Psicoanálisis – Sede Comunidad Valenciana. C/ Padilla nº 8 pta. 2. Valencia

PRESENTACIÓN

La reciente publicación del nuevo libro de Éric Laurent constituye un momento importante, en la medida en que permite extraer una lógica más precisa del conjunto de aportaciones que, sobre el tema del autismo, se han producido desde Rosine y Robert Lefort en el psicoanálisis de orientación lacaniana. La especificidad del autismo queda así mucho mejor precisada, lo cual supone una mejor comprensión de los fenómenos clínicos y la definición del tratamiento.

Esta especificidad se refiere a que el sujeto autista aborda lo real sin la mediación del lo simbólico y lo imaginario, como haría el sujeto supuestamente normal. Pero esto no quiere decir que su propia forma de abordarlo carezca de interés y de una relativa eficacia, que puede además verse incrementada cuando somos capaces de entender su lógica, con el fin de colaborar más adecuadamente con sus propias vías de elaboración.

Además de profundizar en la formulación de un concepto con el que hace años Laurent aportó una luz en la comprensión del autismo y de su posible tratamiento (el concepto de borde de goce), en este libro desarrolla aspectos fundamentales, como la relación del sujeto autista con el espacio, estructurado de un modo específico, así como su relación con la dimensión de la letra y la escritura, concebida ésta de un modo amplio.

Todo ello tiene consecuencias concretas en nuestro modo de pensar las formas posibles de colaboración con la tarea en la que está empeñado el sujeto, que es al fin y al cabo lo único que podemos llamar tratamiento.

En el seminario se abordarán estas cuestiones que se ilustrarán con ejemplos clínicos.

****************

Dirigido a profesionales que atienden a niños y adolescentes; psicólogos, personal sanitario (pediatras, psiquiatras, personal de enfermería), psicopedagogos, educadores, trabajadores sociales…

****************

Docente: ENRIC BERENGUER (Barcelona). Psicoanalista; docente de la Sección Clínica de Barcelona; Analista Miembro de la Escuela (AME) de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis (ELP) y la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP); DEA du Champ Freudien (Universidad París VIII). Autor del libro “Cómo se construye un caso”. Traductor del libro de D. Williams «Alguien en algún lugar»; y de varios Seminarios de J. Lacan.

****************

Fecha:  Sábado, 1 de junio de 2013
Horario: de 10 a 14 h. (Recepción a las 9’45 h.)
Lugar: Escuela Lacaniana de Psicoanálisis – Sede Comunidad Valenciana. C/ Padilla nº 8 pta. 2. Valencia

Responsable: Hamlet Afonso

¿CÓMO TE VA?

image001image002

Seminario del Campo Freudiano en Valencia

~ Instituto Français de Valencia ~

¿CÓMO TE VA?

~~ciclo de conferencias~~

El lugar y la fórmula.

¿Qué lugares y qué vínculos para los adolescentes?

Viernes, 10 de mayo de 2013, a las 20 horas

 

por Philippe Lacadée

Psiquiatra y psicoanalista en Burdeos. Miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP) y de la École de la Cause Freudienne (ECF). Autor de diversos libros, entre ellos «El Despertar y el Exilio. Enseñanzas Psicoanalíticas sobre la Adolescencia», Ed. Gredos 2010.

Coordina: Concha Lechón
Psicoanalista en Valencia. Miembro de la ELP y la AMP

Lugar: Auditorium del Instituto Francés de Valencia
Calle Moro Zeit, 6 – Valencia

E    N    T    R    A    D    A                L    I    B    R    E

**********************************

PRESENTACIÓN

La adolescencia es ante todo un significante del Otro que desde finales del siglo XIX sirve para designar ese momento particular de la vida que se inicia en un tiempo lógico propio de cada uno. El adolescente adopta una nueva forma de hablar y decir las sensaciones inéditas que surgen en él y lo confrontan a lo nuevo, volviendo a poner en valor ese bello enunciado de Rimbaud: “encontrar una lengua”.

**********************************

Horario: 20 h.

Lugar: Auditorium del Instituto Francés de Valencia. C/Moro Zeit, 6

Organizado en colaboración con el Instituto Francés de Valencia

*****************

Información

Secretaría: Burriana, 36-7ª 46005 Valencia. Tfno: 963 924 792 (tardes)

e-mail: info@scf-valencia.es / web@scf-valencia.es

Web: www.scf-valencia.es

“DE LA PERSONALIDAD AL NUDO DEL SÍNTOMA”

image001image002

 

Escuela Lacaniana de Psicoanálisis del Campo Freudiano

Biblioteca de Orientación Lacaniana de Valencia

Les invita a la presentación del libro

“DE LA PERSONALIDAD AL NUDO DEL SÍNTOMA” 

Con la presencia del autor:

Vicente Palomera.

Psicoanalista. Ex-Analista de la Escuela (AE).

Doctor en el Dep. Psicoanálisis. Univ. Paris VIII. Miembro ELP-AMP.

Presentan:

Concha Lechón. Psicoanalista. Docente del ICF. Miembro ELP-AMP

Adolfo Santamaría. Psicoanalista. Psiquiatra. Director de la BOL-Valencia

Viernes, 24 de Mayo de 2013, 19:30 h. 

Lugar:

Escuela Lacaniana de Psicoanálisis
Padilla, 8-2. 46001 Valencia

ENTRADA LIBRE

Información:

Sede de Valencia de la ELP

Padilla nº 8 pta. 2
46001 Valencia
Teléfono: 963 94 46 28
e-mail: bolvalencia@gmail.com
e-mail: elp.cvalenciana@gmail.com

 

image003

 

image006

El Hombre de los Lobos II

DE SERGEI PANKEIEFF AL HOMBRE DE LOS LOBOS

Como os decía el otro día tenemos la suerte de contar con un historial clínico que abarca desde el año y medio y hasta pasados bien los ochenta tenemos datos. Nació como Sergei P. Pero se convirtió en el HL, es así como firmaba sus cuadros y sus textos.

El otro día os avancé en el historial clínico, construido por Freud, que es de una riqueza inagotable, me fui basando también en las Memorias escritas por él mismo, ya con 83 años, muy aderezadas por el tiempo, hoy quisiera introducir el texto de Ruth Mac Brunswick, que lo titula: Suplemento a la “Historia de una neurosis infantil” de Freud. Y me ha parecido importante rescatar este texto porque ella misma lo describe como una fase de comportamiento psicótico, fijaos que deja la hipótesis de Freud: la de una neurosis obsesiva, pero que en determinado momento tuvo una desestabilización, que duró unos meses, el tratamiento duró 5 meses (de Octubre de 1926 a Febrero de 1927), es decir había tenido un período más o menos “sano”, durante más de 12 años;  y después de este tratamiento, hasta el suicidio de la esposa también vuelve a tener un periodo largo de estabilidad, con momentos, con estados depresivos, pero alternándose con otros momentos de vitalidad de interés por la cultura, y especialmente por la pintura: pintaba paisajes, lo reconfortaba mucho.

La analista que lo recibe, se sorprende, que el hombre que tiene delante sea el HL, que para ella había quedado descrito como un hombre elegante, educado, de una honestidad compulsiva y se encuentra con alguien que se comporta como un loco, entraba gritando a la consulta (la mucama le tenía miedo), queriendo controlar él las sesiones, de que se hablaba y de qué no, confiesa un engaño a Freud, sobre joyas de la familia… y la interpretación que hace Ruth Mac B. Es que ha habido un cambio de carácter parecido al que le ocurrió cuando tenía 3 años y medio.

Y su hipótesis es que esta nueva enfermedad era la manifestación de un residuo no resuelto de la transferencia, y que era la nueva forma de una vieja enfermedad.

Hay dos cuestiones sintomáticas, que sobresalían, y que voy a intentar seguir el hilo:

La 1ª: aparece con una idea fija hipocondríaca: un agujero en la nariz, o una cicatriz, se pasaba el día mirándose en un espejito, que le había tomado prestado a su mujer; pensaba que todos miraban el agujero en su nariz, se preguntaba si se curaría su agujero… dándose cuenta también de la reacción anormal, entre otras cosas porque no tenía ningún agujero en la nariz.

El decía estar desesperado por esta irreparable mutilación, que ponía en serie con el momento de ensuciar el calzón, así no puedo vivir más, y con la gonorrea a los 18 años; es decir, marca así los 3 momentos en los que él tiene un daño narcisista, y se desestabiliza.

La preocupación por su nariz había comenzado unos 2 años antes, en el que recibe la vista de su madre, y a esta buena señora le había salido una verruga negra en la nariz y él comienza a tener extraños pensamientos sobre su nariz, en el que aparece un grano de extraña apariencia, entonces se le vino el mundo abajo, mutilado no podía vivir.  Momento del desencadenamiento: la mancha que no puede asumir en el rostro de la madre, en la imagen fálica de la madre, le repercute en una extrañeza en su propio cuerpo. Y comienza una observación vigilante de su nariz, que acaba en un “catarro histérico” (como ya le había ocurrido en la adolescencia). Se hace operar y es a partir de esta pequeña extirpación que el desencadenamiento toma forma. Y aquí la analista ofrece un detalle revelador: sintió un agudo éxtasis ante la vista de su sangre discurriendo por la mano del médico.  Y Ruht escribe: No puede ser considerado como típicamente psicótico, pero es esencialmente no neurótico.

La otra vertiente sintomática en la que la analista se fija, es que está: extremadamente neurótico con el dinero: acusaba a su madre de apropiarse de su herencia. Ella dice: extremadamente neurótico, podemos decir de tinte paranoide, pues parece ser que disfrutaba de su herencia como quería.

Hay una alternancia de los síntomas nasales y de síntomas dentales, vuelve a los médicos que lo defraudan, como a los satres.

Con Freud mantenía una hostilidad más encubierta, e interpretaba que el dinero que recibía de Freud, se le debía, como la prueba de amor de un padre a su hijo y se quejaba de que la influencia personal de Freud era demasiado fuerte y de carácter no profesional.

Las asociaciones de los sueños que contaba en esos momentos tenía que ver con hijos perseguidos y atormentados por los padres (Cristo, o Alexis – hijo de Pedro el Grande – )

Persistía en él esta fijación fantasmática a raíz del sueño:

El lobo es el padre, los padres ( o los doctores, incluso los sastres) tratan de apoderarse de él para destrozarlo y esta ideación estaba ligada al sentimiento de haber sido irreparablemente dañado.

Pero de pronto tiene un sueño con el que cierra el delirio (p.210)

Recuperación repentina, puede leer novelas.

La paranoia hipocondríaca es una pantalla de ideas persecutorias.

Y es aquí donde sitúa el residuo de la transferencia: en esta fijación al padre, como una figura amenazante, si fue un paranoide latente.

RMB: concluye con una referencia ala sublimación: Me siento inclinada a pensar que su salud depende en gran medida  del grado de sublimación del que sea capaz. (p.221)

Seminario de Investigación. El Hombre de los Lobos

EL HOMBRE DE LOS LOBOS. EL HISTORIAL CLÍNICO

Estamos ante uno de los casos de mayor volumen de “historial clínico”, porque contamos con el texto de S. Freud, que es un texto minuciosos en detalles clínicos articulados a la elaboración teórica de ese momento; lo que lo hace un texto complejo, – el mismo biógrafo de Freud, Ernest Jones, dice que es el caso más raro escrito por Freud -, y es justamente esta rareza lo que hace que sea un caso moderno, porque conecta con la ultimísima enseñanza de J. Lacan (con la clínica del sinthome), la que puede abrir el programa de investigación de los casos raros, es decir aquellos que presentan una dificultad diagnóstica, y no por falta de datos, sino por la dificultad para leerlos.
Cuando Freud retoma este caso en Inhibición, síntoma y angustia (1925), expresa su malestar diciendo: «»Es casi humillante que luego de un trabajo tan prolongado sigamos tropezando con dificultades para concebir hasta las constelaciones más fundamentales. Jacques Alain Miller, en su seminario de investigación sobre el Hombre de los Lobos (1987 -88) afirma: Es en ese afecto de casi humillación donde se concentra la dignidad del trabajo que podemos hacer; ponernos de nuevo sobre los datos fundamentales de la experiencia y teoría analítica
.- Texto de Freud: Tratamiento de 1910 a 1914, y en 1920
.- Casos de Freud: Ruth Mac Brunswick. 1926 – 1940
Muriel Gardiner, que durante 30 años tuvo una relación de amistad, de apoyo y quién lo animó a escribir sus Memorias. El hombre de los lobos por El hombre de los lobos, con 83 años. Función de suplencia.
El agradecimiento que hace del psicoanálisis: sin el psicoanálisis mi vida hubiera sido una condena sin fin.
Si bien es cierto que tuvo muchos episodios depresivos, delirantes, con la ayuda del psicoanálisis, pudo soportar las sacudidas de la 1ª Guerra Mundial, la revolución bolchevique, la 2ª GM, y el suicidio de su esposa. Después de la 2ª Guerra Mundial, sobre los 55 años, hasta el momento que escribió sus Memorias, sabemos que tuvo una vida más o menos tranquila, trabajando como agente de seguros, con episodios depresivos, en los que era sostenido por Muriel Gardiner.
.- El tercer, gran material, que tenemos es el Sem. De JAM, que en la edición en la que se ha publicado está precedida por un excelente prólogo de A. Vicens, en el que propone un procedimiento de lectura:
a) Buscar las evidencias
b) Diferenciar las dificultades en unidades significantes
c) Ir de lo más simple a lo más complejo
d) Hacer enumeraciones y revisiones completas
Voy a intentar ir de lo más simple a lo más complejo.

Este Seminario de investigación que Jacques Alain Miller impartió 87 – 88: Diagnóstico Diferencial entre la Neurosis y la Psicosis, en el que puso su empeño en diferenciar represión y forclusión. Debate que entró en cierta latencia, mientras tanto se puso al trabajo lo femenino, el goce femenino; hasta que se reanimó el debate sobre los diagnósticos con los llamados casos raros, los inclasificables, es decir en los que había una verdadera dificultad para establecer un diagnóstico de neurosis o psicosis, que pronto pasaron a ser no tan raros, pues al comienzo de los años 90 era cada vez más frecuente que los analistas se encontraran con este tipo de casos, hasta el punto de organizarse encuentros que produjeron el significante: psicosis ordinarias, para distinguirlas de las psicosis extraordinarias, como la del Presidente Schreber.
No es mi intención “colgarle” un diagnóstico más al HL (maniaco-depresivo, neurosis obsesiva, neurosis obsesiva con comportamientos psicóticos, paranoico, borderlaine –IPA- , él ya encontró el suyo : Hombre de los Lobos, porque en el fondo pienso que es el único diagnóstico psicoanalítico que podríamos dar. Porque con este nombre que le da Freud hace su suplencia, Joyce, lo hace con su nombre propio y Sergei P. Con el que le da Freud, en el que está incluido su muesca de goce, como el Hombre de las ratas o La dama del tapiz. Son fórmulas que reúnen un sujeto y un objeto.
proponemos tomar las psicosis como un programa de investigación, realmente sabemos muy poco, hay otras expresiones que se utilizan: psicosis de baja intensidad, psicosis caña- psicosis roble, la clínica líquida…

Y ¿Lacan? ¿qué ha dicho Lacan sobre el HL? Tenemos aquí una pérdida original, pues el primer seminario que dictó Lacan en 1952 – 53, anterior al sem 1, fue el de el HL: Este seminario no se grabó, por lo tanto no se pudo transcribir, ni establecer. Hay, circula por ahí, unas notas tomadas por un alumno, un asistente a este seminario. Y sí que tenemos las referencias, más bien breves, en Los Escritos y en los Seminarios. Los otros casos “mayores” de Freud han sido desmenuzados por Lacan pero el HL no tanto, a grandes rasgos podemos decir lo que ha aportado la lectura de Lacan:
1) La separación de lo Imaginario y de lo Simbólico, es un esclarecimiento esencial.
2) La angustia de castración como el pivote fundamental del caso, pues la angustia de castración es el envés del goce, en el sentido que apunta al objeto a, Miller dice que la angustia de castración es la clave de toda la teoría lacaniana del goce.
3) La indicación, por una parte; la proliferación de movimientos libidinales, que se transforman, que cambian de signo, que se mudan, la más importante: la satisfacción que se convierte en angustia; y por otra, hay lo que no varía: la condición erótica en la elección del objeto amoroso.

.- Con Freud De la historia de una neurosis infantil
El texto cuenta lo ocurrido a un niño en los 8 primeros años de su vida, y más detalladamente lo que le ocurrió sobre los 4 años, que es cuando se desencadenó su neurosis: en una explosión de angustia, que tomó la forma de zoofobias; y sobre los 8 años es cuando ceden los síntomas mortificantes, tomando una vía resolutiva, sublimatoria, en estos momentos con la religión.
Pero, evidentemente, el HL no fue a visitar a Freud para contarle el sueño que había tenido a los 4 años en el que se desató su angustia, esto más bien se lo extrajo Freud.
Acude a los 23 años, después de recorrer varios lugares por Europa, en busca de tratamiento, acompañado por su médico personal y por un estudiante de medicina. Estaba instalado en una dócil apatía desde los 18 años, que contrajo una gonorrea y entró en este estado depresivo, apático. Era una persona dependiente, desinsertado, dirá Lacan, incapaz para la existencia, después de 4 años de tratamiento, Freud le da el visto bueno para casarse con Teresa y volver a su casa. Vuelve en 1920, y después de unos meses Freud le pone un plazo para finalizar; es decir: No-todo será dicho, maniobra con la que cedió la fijación a la condición de enfermo. Este es el acto particular que Freud encontró para este sujeto, es una estrategia nada habitual de la técnica analítica, incluso Freud deja claro en “Construcciones en análisis” que desaconseja poner plazos para finalizar.
Este “No-todo va a ser dicho”, independientemente de cuán lejos se hubiera llegado, produjo un efecto de conclusión, pues en estos meses aportó el material para cancelar los síntomas. Es decir, introduciendo lo real del tiempo, lo imposible de simbolizar, opera una cierta extracción con la precipitación de la conclusión, hay un vaciamiento de la densidad imaginaria.
Si Freud lo que busca y teoriza de este caso es el tiempo de la infancia es porque le parece que es un caso que puede dar luz sobre el Edipo, sobre las relaciones entre la constitución del yo, el narcisismo, y la libido, aunque más bien se encuentra con los obstáculos y justamente en lo que va a hacer hincapié es en los momentos de fractura, en las discontinuidades.
Primero era un niño dócil, y a la vuelta de los padres de un viaje de verano se encuentran con un niño irritable, violento, que gritaba como un salvaje.
Después se convierte en un niño angustiado, con fobia a la imagen del lobo, también a otros animales; pero por otra parte le gustaba martirizar a pequeños animales como escarabajos y orugas.
Sobre los 6 años se convirtió en un niño muy religioso, muy piadoso pero a la vez empezó a tener pensamientos sacrílegos: como Dios-cochino. Ante los que le daban pena hacia ruido para no volverse como ellos.
Esta es la fenomenología sintomática que Freud extrae de este paciente, ya adulto, “aderezado”, por la construcción fantasmática.
Las preguntas de Freud:
1.- ¿Por qué la alteración de carácter?
2.- ¿Qué intencionalidad tenía su fobia y sus perversidades?
3.- ¿Cómo llegó a su piedad compulsiva?
4.- ¿De qué modo se entraman estos fenómenos?

Todo el material que aporta Freud para responder a estas preguntas giran en torno al momento del descubrimiento de la diferencia sexual: niñeras, hermana, la visión de niñas haciendo pipí, el padre, las serpientes cortadas, el lobo rabón ( sin rabo) y dice Freud: se ocupaba de pensamientos relativos a la castración, pero todavía no creía en ella ni lo angustiaba.
La lectura que hace Jacques Alain Miller, respecto de la castración: en un sentido nunca la reconoció, en otro la reconoció.
1) Verwerfung de la castración
2) Reconocimiento de la castración: à Resistir
à Ceder

Para Freud subsistieron 2 corrientes opuestas
Padre
Identificación (Vía) Madre
La respuesta al lugar que ocupa en la pareja parental es el sueño de angustia (4 años) à ESCENA PRIMORDIAL (Complejo de Castración)
El sueño de angustia: decepción porque esperaba 2 regalos: el de su cumpleaños y el de Navidad.
Donde esperaba una satisfacción (los dones del padre) obtiene angustia, hay una mudanza de satisfacción en angustia; en el sueño teme ser devorado por los lobos, que lo miran fijamente estando en total reposo, y que Freud interpreta miedo a ser devorado por el padre. Es una interpretación que parece el axioma de un fantasma fundamental: ser devorado.
Él se presenta en su 2º análisis, 18 años después, con una segunda versión de este sueño e indicando a la analista que sus problemas, sus trastornos tenían que ver con la dificultosa relación que había tenido con su padre.
Anterior a este sueño había manifestado que cuando fuera mayor quería ser un señor como su padre, después del sueño se convierte para él en una figura amenazante; el temor de la castración está ligado a la imagen del padre (el padre corta a bastonazos una serpiente) pero desde la vertiente imaginaria; hay una frustración de la satisfacción de un don, pero que no es una privación o una prohibición, que introduciría la dimensión de la falta, y de la ley. Lo que hemos recogido del seminario de Lacan es que si no llega a la relación de tríada es porque el complejo de Edipo no se ha cumplido en él. No ha recibido el don simbólico del padre, con el que mantendrá una relación conflictiva por el dinero e incluso ante el suicidio de la hermana que él mismo dice sentir una anestesia emocional, piensa: ahora soy el único heredero. Y es por esta vía, en esta serie que se instala en la transferencia con Freud: ser el hijo favorito de Freud y Freud sostuvo esta posición: cuando le atendió 6 años después de este primer tratamiento, en el que había sucedido la revolución bolchevique y había perdido sus posesiones, lo atendió sin cobrarle e incluso hizo una recolecta entre los colegas psicoanalistas. Lacan dice que Freud lo momifica y el sujeto construye su delirio narcisista, de ser el hijo favorito de Freud.
Es en el tratamiento con Ruth Mac Brunswick en el que esta “identificación” puede ser puesta en cuestión de una manera suave, con la dulzura maleable de la mujer, le responde: Yo nunca le ví en las reuniones en casa de Freud”, lo separa así de esta posición, dice Lacan: el sujeto es vuelto a parir por ella, ahora, de la buena manera. Lo separa del delirio narcisista de ser el hijo favorito de Freud.
El sueño hace emerger lo que Freud llama la escena primordial: la observación por el niño de un coito entre los padres, a la edad de año y medio.
Los vínculos de esta escena primordial con el sueño, con los síntomas y con la misma biografía del paciente.
De esta escena primordial:
1) No partió una única corriente sexual, sino una serie, una fragmentación de la libido.
2) La escena produce efectos con posterioridad. Escena en la que se combina pasividad – actividad, mirar – ser mirado. Campo de lo pulsional.
Por un lado, hay un efecto de captura homosexualizante, pero el sujeto responde con una posición viril.

En la vía del dinero, de la herencia del padre, Freud lo describe como alguien que igual se mostraba avaro como derrochador. Hay una primera interpretación de Freud, que pone en serie este manejo del dinero, que viene del padre y de un tío, con sus problemas en la función intestinal, desde hacía años tenía que recurrir a lavativas para poder evacuar. Freud le promete que lo va a curar de esto, y lo consigue, cuando el intestino empezó a “entrometerse” en el trabajo recobró su función.
Freud introduce el don de la palabra.

Su principal queja era que el mundo se escondía tras un velo, o bien que él estaba separado del mundo por un velo. Sólo se desgarraba cuando las heces abandonaban el cuerpo por lavativas, entonces se sentía sano y normal.
Efecto de la forclusión del Nombre del Padre
Resonancia poética para dar cuenta de esta des-inserción, de esta separación del mundo.
A la vez que la separación del objeto “heces” del cuerpo, en funciones del objeto a, le produce esta sensación de normalidad.
Este velo se fue disipando en un “sentimiento de crepúsculo, de ténèbres y otras cosas inconcebibles”. Antes de acabar se acordó que nació con cofia fetal , se tuvo por afortunado, nada malo podía ocurrirle.

Pero Freud hace una 2ª interpretación de los síntomas intestinales, al proponer que estos síntomas están en la vía de la identificación (imaginaria) a la madre, la pista se la da el recuerdo que a los 4 años y medio, se ensució en los calzones, se avergonzó y dijo: Así no puedo vivir más. Es una certeza, muy contundente, que implica directamente a lo que es la vida, al sentimiento de la vida. Frase que en boca de un niño de 4 años y medio, remite a una frase escuchada, a su madre, cuando se quejaba de sus problemas gástricos.
Hay pues una identificación fundamental, que atañe a la existencia, con la mujer, en la zona anal.
Hay una identificación con la madre, y respecto al padre hay un posicionamiento en el lugar del objeto de la elección amorosa, hay una captura homosexualizante, pero no es homosexual, esto es lo que le extraña a Freud, aplicando la plantilla del Edipo, lo lógico, la solución era homosexualidad, y sin embargo no es la solución que toma, tenía rasgos femeninos, le gustaba empolvarse la nariz…. pero mantuvo la posición viril.
Este es una de las peculiaridades del caso…
Concha Lechón
11 de Abril de 2013
DE SERGEI PANKEIEFF AL HOMBRE DE LOS LOBOS

Como os decía el otro día, tenemos la suerte de contar con un historial clínico del cual tenemos datos que abarcan desde el año y medio y hasta pasados bien los ochenta años, de quien nació como Sergei Konstantinovich Pankeieff, que se convirtió en el HL, es así como firmaba sus cuadros y sus textos.
El otro día os avancé en el historial clínico construido por Freud, que es de una riqueza inagotable y me fui basando también en las Memorias escritas por él mismo, ya con 83 años, muy aderezadas por el tiempo, hoy quisiera introducir el texto de Ruth Mac Brunswick, que lo titula: Suplemento a la “Historia de una neurosis infantil” de Freud. Y me ha parecido importante rescatar este texto porque ella misma lo describe como una fase de comportamiento psicótico, fijaos que deja la hipótesis de Freud: la de una neurosis obsesiva, pero que en determinado momento tuvo una desestabilización, que duró unos meses, el tratamiento duró 5 meses (de Octubre de 1926 a Febrero de 1927), es decir después de haber tenido un período más o menos “sano”, durante más de 12 años sufre esta desestabilización; y después de este tratamiento, hasta el acontecimiento del suicidio de la esposa también vuelve a tener un periodo largo de estabilidad, con momentos depresivos, pero alternándose con otros momentos de vitalidad de interés por la cultura, y especialmente por la pintura, conocía muy bien a los impresionistas y pintaba paisajes, lo reconfortaba mucho.

La analista que lo recibe, se sorprende, que el hombre que tiene delante sea el HL, que para ella había quedado descrito como un hombre elegante, educado, de una honestidad compulsiva; pero ella se encuentra con alguien que se comporta como un loco, entraba gritando a la consulta (la mucama le tenía miedo), se paseaba por la sala dando vueltas en círculo, iba del espejo a una esquina a mirarse en un espejito; dentro ya de la consulta quería controlar él las sesiones, de que se hablaba y de qué no, confiesa un engaño a Freud, sobre joyas de la familia… y la interpretación que hace Ruth Mac B. Es que ha habido un cambio de carácter parecido al que le ocurrió cuando tenía 3 años y medio. De un niño dócil a un salvaje.
Y su hipótesis es que esta nueva enfermedad es la manifestación de un residuo no resuelto de la transferencia, y que era la nueva forma de una vieja enfermedad.
Hay dos cuestiones sintomáticas, que sobresalían, y que voy a intentar seguir el hilo:
La 1ª: aparece con una idea fija hipocondríaca: un agujero en la nariz, o una cicatriz, se pasaba el día mirándose en un espejito, que le había tomado prestado a su mujer; pensaba que todos miraban el agujero en su nariz, se preguntaba si se curaría su agujero… dándose cuenta también de la reacción anormal, entre otras cosas porque no tenía ningún agujero en la nariz.
El decía estar desesperado por esta irreparable mutilación, que ponía en serie – era alguien sobreinterpretado, que conocía muy bien el historial escrito por Freud – con el momento de ensuciar el calzón, así no puedo vivir más, y con la gonorrea a los 18 años; es decir, marca así los 3 momentos en los que él tiene un daño narcisista, y se desestabiliza.
La preocupación por su nariz había comenzado unos 2 años antes, cuando recibió la vista de su madre, a la que le había salido una verruga negra en la nariz, a partir de ese momento comienza a tener extraños pensamientos sobre su nariz, cuando le sale un grano de extraña apariencia, entonces se le vino el mundo abajo, mutilado no podía vivir. Podemos situar aquí el comienzo de esta desestabilización: al ver la mancha, que no puede asumir, en el rostro de la madre, en la imagen fálica de la madre, lo que le repercute en una extrañeza en su propio cuerpo. Y comienza una observación vigilante de su nariz, que acaba en un “catarro histérico” (como ya le había ocurrido en la adolescencia). Entra en un repliegue narcisista ( no veía más allá de su nariz). Se hace operar y es a partir de esta pequeña extirpación que la desestabilización toma forma. Y aquí la analista ofrece un detalle revelador: sintió un agudo éxtasis ante la vista de su sangre discurriendo por la mano del médico. Y Ruht escribe: No puede ser considerado como típicamente psicótico, pero es esencialmente no neurótico.

La otra vertiente sintomática que la analista desarrolla, es que él está: extremadamente neurótico con el dinero: acusaba a su madre de apropiarse de su herencia. Ella dice: extremadamente neurótico, podemos decir de tinte paranoide, pues parece ser que disfrutaba de su herencia como quería.

Es un período en el que hay una alternancia de los síntomas nasales y de síntomas dentales, su vida estaba centrada en las visitas a otorrinos, dermatólogos y dentistas, de los cuales se quejaba de que habían hecho algo mal, pero después volvía a los mismos médicos que lo habían defraudado, como a los satres.
Con Freud mantenía una hostilidad más encubierta, se quejaba de que la influencia personal era demasiado fuerte, que a veces lo había aconsejado mal,y que era una relación de carácter no profesional; e interpretaba que el dinero que recibía de Freud, se le debía, como la prueba de amor de un padre a su hijo.
Las asociaciones de los sueños que contaba en esos momentos tenía que ver con hijos perseguidos y atormentados por los padres (Cristo, o Alexis – hijo de Pedro el Grande – )
Persistía en él esta fijación fantasmática que Freud interpretó de su famoso sueño:
El lobo es el padre, los padres ( o los doctores, incluso los sastres) tratan de apoderarse de él para destrozarlo y es una ideación que estaba ligada al sentimiento de haber sido irreparablemente dañado.
Pero de pronto tiene un sueño con el que cierra el delirio (p.210)
Recuperación repentina, puede leer novelas y salir del ensimismamiento narcisista.
La paranoia hipocondríaca es una pantalla de ideas persecutorias.
Y es aquí donde sitúa el residuo de la transferencia: en esta fijación al padre, como una figura amenazante, si fue un paranoide latente.
RMB: concluye con una referencia ala sublimación: Me siento inclinada a pensar que su salud depende en gran medida del grado de sublimación del que sea capaz. (p.221)

Para Freud el Edipo es un complejo de 3 términos. Padre, madre, niño/niña.
Lacan aborda las psicosis a partir del Edipo pero lo lleva a una estructura de 4 términos: (sobre esquema landa)

Padre como significante está en el lugar de la causa
Falo como significado en el lugar del efecto

P0 y f0: esta intensidad no es la regla general (Schreber)

No se observa la forclusión del Nombre del Padre, se infiere, es simbólica

Los efectos de la forclusión del NP: 1) Necesario: la elisión del falo
2) Contingente: La vía de resolución que el sujeto elige para resolver esta elisión.
1) NP: como ste, falo como sdo (imaginario)
2) Falo Simbólico: condensa y resume la metáfora paterna
3) Falo: Se transforma en función.

El daño narcisista. Se trata del falo imaginario, para el HL es amenazante que un signo “menos” se aproxime al falo imaginario; cada vez que hay un daño en esa función se produce una desestabilización, pierde las referencias cuando se ataca a su imagen, lo que Freud interpretaba como síntomas histéricos: invasiones libidinales, localizaciones en el cuerpo. Ahora podemos pensar que eran desanudamientos en el cuerpo.

HL. Buscó el apaciguamiento (a los 8 años) en la religión. El conocimento de la Hª Sagrada le dio la posibilidad de sublimar la predominante actitud masoquista hacia el padre.
Sublimar mediante un relato y una estructura fundamentalmente colectiva.
Sublimación: pacificación simbólica.
Hay muchos padres en el HL, tiene una serie de padres, una multiplicidad imaginaria de padres.
Nombre del padre: padre de la paz: Es la función que sobre el gran desorden y esa gran invasión de angustias, ejerce un ordenamiento pacificador por el que el padre merece su posición simbólica.

El padre de la sublimación hace esperar, promete, protege… es el que nombra
HL: texto sobre la sublimación, el final está dedicado a saber por qué ya no sublima. Freud llama sublimación al mecanismo que permitiría a la libido, que está reprimida, se desprenda para adoptar una forma nueva.

Si actualizamos la expresión… permitiría que el goce opaco pueda tomar un camino, un desvío que no sea el de la repetición mortífera del síntoma, o el replegamiento narcisista – autístico – para adoptar nuevas formas.

Concha Lechón
25 de Abril de 2013

 

REPRESION Y FORCLUSION, a propósito del Hombre de los Lobos

Intentar dar cuenta de la distinción entre Represión y Forclusión a través del caso HL, no es el camino más fácil, al contrario es realmente complejo seguir la lógica que Freud desarrolla para comprender los mecanismos que subyacen a la sintomatología que presentaba HL, y es ésta complejidad la que lo ha hecho un caso moderno, porque están ya los índices para pensar las formas en las que se manifiestan las psicosis actuales, que incluso en el momento que JAM dictó su seminario de investigación, planteaba un problema diagnóstico.
Dora, el caso clásico de la histeria
El hombre de las Ratas, el de la neurosis obsesiva,
Schreber: psicosis; Juanito: fobias
El Hombre de los Lobos, el caso clásico inclasificable.
Aunque hoy podemos decir que entraría más bien en lo que se llaman psicosis ordinarias, de baja intensidad, la clínica líquida (término de Bauman); otros, incluso melancolía, por estos estados depresivos, por esta falta de vitalidad…
El próximo curso: “Los inclasificables de la clínica”. Son casos en los que hay un cierto tono que evoca, que recuerda a estados, a expresiones del HL.
Entre este seminario dictado por Miller 87 – 88, y el Conciliábulo de Angers 1995, se trabajó en el Campo freudiano la cuestión del goce femenino, el Otro goce, el goce no fálico, se empezó a trabajar desde las luces del seminario 20. Aún, Lacan trabaja de otra manera el goce femenino, suplementario, las tablas de la sexuación… hay una afinidad entre el goce femenino y las psicosis, en el sentido que es un goce que no pasa por el falo, introduce lo ilimitado… y esto supone una apertura en el estudio de las psicosis.
Pero antes de llegar a la dificultad propia de este caso o de este tipo de casos, Miller llega a destacar 5 momentos de contradicción, más 3 discontinuidades; voy a intentar esclarecer lo que Freud había dicho sobre la R y la F, antes y después del HL, recordar que la hipótesis básica de Lacan y el cambio que Lacan introduce en su última enseñanza.

.- Hasta 1914. 1ª Tópica: Preconsciente, consciente e inconsciente
El aparato psíquico freudiano:
Es tópico: tiene lugares
Es dinámico: el material significante puede pasar de un lugar a otro y
Es económico: del griego: oikonomos : oikos: casa y nemo: administrar. Este material ste tiene una carga afectiva, un quantum de afecto, un monto libidinal… y el aparato psíquico se organiza, se distribuye según la carga libidinal, la economía es una economía de la libido, que es un concepto energético.
Pero qué hace que un material pase o no de un lugar a otro.
La idea de Freud es que lo que pone en marcha este circuito es un “displacer” (el niño tiene hambre y llora) a partir de ahí se pone en marcha todo el proceso de humanización y de socialización.
Por decirlo de un modo muy sencillo: lo que produce displacer – un pensamiento, una fantasía, que ha entrado en contradicción con el yo, más bien con el Ideal del yo, se echa fuera de la consciencia, se “desaloja”, hay un “esfuerzo de desalojo”, y esto es a lo que Freud llama “Verdrängung”, Represión; que consiste en separar el significante, el pensamiento, las palabras de su carga afectiva, separa significante y libido, y con este material reprimido comienza la formación de síntomas a través de la vía metafórica y metonímica.
Freud denominó a todas las categorías clínicas: histeria, n. Obsesiva, paranoia y d.precoz (o esquizofrenia) psiconeurosis y las definió como modos de defensa frente a lo pulsional.
Mientras que en la histeria y en la n.obs lo que ha sido “reprimido”, retorna en forma de síntomas, que pueden ser leídos, hay algo de la vía ste que se conserva, en la paranoia y en la d. Precoz, el mecanismo de defensa es mucho más enérgico y arranca de la conciencia, desestima, la representación junto con su afecto.
Por eso no se puede descifrar un delirio o una alucinación.
Psicosis: alteración entre el yo y el mundo exterior.( Juicio de atribución, de existencia, cómo el yo aprende a distinguir un objeto alucinado de un objeto deseado).
Antoni Vicens. Cuestión Preliminar: Si se abre un agujero en lo simbólico será soportable para el sujeto en la medida que una construcción imaginaria (delirio, alucinación, hipocondría…) sea capaz de rellenarlo con una realidad suplente.
En HL: Tenemos un primer tiempo: alucinación del dedo cortado (una alucinación en menos)
Un fenómeno en la percepción del mundo: Desgarramiento del velo del mundo y una suplencia: Firmar sus creaciones artísticas como Wm. (HL)
Para Freud subsistieron 2 corrientes opuestas, para Freud se trataba de una n. obsesiva; respecto de la castración. Freud hace girar lo más problemático del caso en torno si se reconoció o no la castración; las Luces de la castración.
¿Qué es la castración? Es la falta en el Otro, asumir la castración, es asumir la falta en el Otro, asumir que el Otro no está completo, y cuando se trata de un Otro encarnado, es el Otro del deseo; y asumir la propia falta, la falta-en-ser.
Lo que es eldiagnóstico o la posición subjetiva tiene que ver cómo cada uno se enfrenta, toma, trata lo que no hay, la castración apunta a un vacío.
La castración simbólica apunta al agujero en lo simbólico; lo S como una red de significantetes: cadenas de hilos y agujeros.
Lacan en la Cuestión Preliminar. Cap. IV: Por el lado de Schreber, p.540:
La Verwerfung será pues considerada por nosotros como preclusión (pérdida o extinción de una facultad o potestad procesal) del significante. En el punto donde, ya veremos cómo, es llamado el NP, puede responder en el Otro un puro y simple agujero, el cual por la carencia del efecto metafórico provocará un agujero correspondiente en el lugar de la significación fálica.
Se trata aquí de un desorden provocado en la juntura más íntima del sentimiento de la vida del sujeto.
Po à Fio P à Fi
En Schreber hay muchos fenómenos que indican que su ser de vivo ha sido tocado: el ocaso del mundo
El asesinato de las almas
Él mismo como un cadáver acompañando a otro cadáver…

Pero Forclusión del Nombre del Padre y elisión del falo no son la misma cosa, hay una relación de causa – efecto.
Tenemos al Nombre del Padre, en el lugar del significante, de la causa y el falo en el lugar del significadodo, del efecto.
Lo que introdujo Miller en este seminario del año 87 – 88, que es lo que ha abierto el campo para repensar la clínica es la variante : Po à Fi
Es una clínica en la que suelen aparecer fenómenos de desvitalización, o de poca vitalidad, con dificultades para establecer relaciones afectivas, laborales…

de una relación con el mundo, como de lo que se quejaba el HL: el mundo se escondía tras un velo, que se desgarraba al defecar y que se fue disipando en “tenébres” y “otras cosas inconcebibles”.
Uno de los casos más emblemáticos de esta clínica llevaba por título: “Una nebulosa”, que era la expresión del paciente, de que él vivía en una especie de nebulosa…
Para el HL hay una forclusión que no alcanza a implicar el orden simbólico en su totalidad, ni a desorganizar hasta el estadio del espejo.
Para Freud: “hay un punto débil de su posición”, El punto en la que la castración, lo que apunta a la falta en el Otro, o en él mismo, le supone un daño narcisista, que lo desestabiliza (la gonorrea, el grano en la nariz)
“La convicción de la realidad no quedó bien atornillada en este sujeto”

Hay diferentes maneras de resolver esta elisión del falo.
No se observa la forclusión del Nombre del padre, se infiere
Doble efecto:
1) Efecto necesario: elisión del falo (desvitalización à corporal.
A nivel del lenguaje, hay también trastornos, desde el delirio hasta los neologismos, a veces muy sutiles, incluso poéticos)
2) Efecto contingente, que es la vía de solución, de cada uno encuentra, o elige.
En el HL tenemos este “velo de la vida” en la juntura misma del sentimiento de la vida hay este velo.
Miller aporta en este seminario algo muy preciso que es la articulación de “El padre y la angustia”. Cap. VI: la multiplicidad de los padres, p. 76: Lo que permite situar legítimamente al padre como NP es la índole de la angustia. La angustia que está vehiculizada está atemperada, significantizada, reducida.
Angustia y deseo, causa del deseo.
Como os decía el otro día: El Nombre del padre es el padre de la paz; la función que sobre ese gran desorden y esa gran invasión de angustias ejerce un ordenamiento pacificador y es por lo que el padre merece su posición simbólica.

Jacques Alain Miller aconseja ver en cada caso, si lo que está en el lugar de la posición simbólica del padre ha ejercido esta función pacificadora o no.
La angustia en HL: “perseguía a una bella mariposa, un macaón, cuando la mariposa se hubo posado sobre una flor, le sobrecogió una terrible angustia ante el animal, y salió disparado y dando gritos”
“El paciente observó que el abrir y cerrar las alas la mariposa, cdo se posó, le había hecho la impresión de algo siniestro”
Freud relaciona la con las piernas de la mujer, con el 5 romano, la escena primaria.
Me parece más interesante centrarnos en esta pulsación del abrir y cerrar las alas, el pulso de la vida
Didi-Hubermas en una entrevista reciente al referirse a Aby Warburg sugiere que la imagen es una mariposa. Él dice que si quisiéramos verla tendríamos que matarla y luego colocarla en una vitrina y es así muerta que conseguiríamos contemplarla tranquilamente, pero si quisiéramos conservarla con vida sólo lograríamos verla un pequeño instante, un aleteo fugaz, en un abrir y cerrar de ojos. Esto para Didi-Hubermas es una imagen viviente, una imagen de la vida, que es capaz de mostrar su capacidad de verdad en un ápice de tiempo, un instante.

El ejemplo de Miguel Ángel Vázquez, en el seminario sobre autismo, una niña psicótica que al pasar las hojas de un cuento cierra los ojos.

La angustia ante la imagen del aleteo de la mariposa
La angustia ante la imagen del sueño de los lobos
La zoofobia es una primera defensa contra la angustia.

6 de Junio de 2013

.- Fragmentos de real

CONVERSACIÓN CLÍNICA DEL INSTITUTO DEL CAMPO FREUDIANO                      BARCELONA 2 Y 3 DE MARZO DE 2013

Fragmentos de lo real

Ahora bien, lo que pasa por arbitrariedad es que los efectos de significado parecen no tener nada que ver con lo que los causa.

Pero es que, si parecen no tener nada que ver con lo que los causa, es porque se espera que lo que los causa tenga cierta relación con lo real. Hablo de lo real serio. Lo serio – desde luego, se necesita hacer un buen esfuerzo para percibirlo, se necesita haber seguido bastante mis seminarios – no puede ser sino lo serial.

J. Lacan. Seminario 20, Aún, p. 29

 

Esta es una cita extraída del Seminario XX: Aún, seminario que Jacques Alain Miller en la distribución que hace del movimiento de la enseñanza de Jacques Lacan, escandido en 6 momentos, como “Paradigmas del goce”, lo denomina: VI Paradigma: La no relación. Se produce en este seminario una inversión del recorrido hecho hasta ese momento; pues ahora el punto de partida es el goce, hasta entonces había sido el lenguaje y la palabra como comunicación dirigida a un Otro, lo que queda ahora radicalmente cuestionado.

La emergencia de nuevos términos como lingüistería o lalangue, vienen a indicar la disyunción entre el lenguaje y el ser que habla; a la vez que pone el acento en una dependencia originaria entre la palabra y el goce.

En este último paradigma en el que se inicia una nueva era de su enseñanza, hay dos vertientes a explorar: primero, la vertiente de la no relación, la disyunción entre el significante y el significado, entre el goce y el Otro, entre el hombre y la mujer. Lo que transforma la conceptualización de términos, que estaban en el eje de su enseñanza, como falo, Otro, Nombre del padre, que daban cuenta de la conjunción entre los registros (Imaginario y Simbólico, Simbólico y Real), son reducidos a conectores, a suplencias de lo que no hay.

En la otra vertiente, desde la perspectiva del goce, Lacan despeja: un Hay. Hay goce, goce que es propiedad de un cuerpo viviente. Varias son las versiones sobre las que avanza, resalto sólo: Hay un goce de la palabra.

La cita de la que hemos partido para esta reflexión la encontramos en el capítulo II: A Jakobson, que comienza con un homenaje y una objeción: pensar que todo lo que es lenguaje pertenece a la lingüística, pues faltaría la dimensión del sujeto, introducida por Freud. Lacan se pregunta, en una primera vuelta: ¿Qué es el significante? Responde: Es primero aquello que produce efectos de significado, siendo importante no elidir la barrera a franquear. Pero, y aquí la cita: … si parecen no tener nada que ver con lo que los causa es porque se espera que lo que los causa tenga cierta relación con lo real. Y continúa explicando: Esto quiere decir que las referencias, las cosas a las que el significante permite acercarse, siguen siendo, aproximativas: macroscópicas, por ejemplo.

Podemos considerar que hay una doble disyunción: en la relación significante y significado; y en la relación del significado con el referente, el tercer elemento indispensable, pues el significado… lo yerra, dice Lacan. Es decir, no hay ninguna identidad entre las cosas y su nombre, no hay nada de las cosas que indiquen su nombre, con lo que queda abierta la puerta de la significancia por donde se fuga el sentido.

¿Cuál es pues la función del significante?. Lacan lo toma desde el inicio de esta clase, del lado de la necedad, podríamos decir de su “seria necedad”, pues al sujeto que acude a un análisis se le invita a decir necedades, se le anima a decir lo que se le ocurra, aunque sea una tontería. Es más, mejor si dice las tonterías que se le ocurren, pues de este modo  es como se puede obtener, después de un tiempo de extracción, la serie de los significantes amos que comandan el modo de gozar, es una extracción a partir del lenguaje de lo que está prendido de él.

Concluyo esta breve aproximación con la idea que deja planteada Lacan sobre “el dicho”, pues si el analizante consiente en no pensar se pueden sacar consecuencias de los dichos, ésta sería la prueba de que se puede alcanzar algún real.

Concha Lechón

CONVERSACIÓN CLÍNICA DEL INSTITUTO DEL CAMPO FREUDIANO                      BARCELONA 2 Y 3 DE MARZO DE 2013

 

Fragmentos de lo real

Ahora bien, lo que pasa por arbitrariedad es que los efectos de significado parecen no tener nada que ver con lo que los causa.

Pero es que, si parecen no tener nada que ver con lo que los causa, es porque se espera que lo que los causa tenga cierta relación con lo real. Hablo de lo real serio. Lo serio – desde luego, se necesita hacer un buen esfuerzo para percibirlo, se necesita haber seguido bastante mis seminarios – no puede ser sino lo serial.

J. Lacan. Seminario 20, Aún, p. 29

 

Esta es una cita extraída del Seminario XX: Aún, seminario que Jacques Alain Miller en la distribución que hace del movimiento de la enseñanza de Jacques Lacan, escandido en 6 momentos, como “Paradigmas del goce”, lo denomina: VI Paradigma: La no relación. Se produce en este seminario una inversión del recorrido hecho hasta ese momento; pues ahora el punto de partida es el goce, hasta entonces había sido el lenguaje y la palabra como comunicación dirigida a un Otro, lo que queda ahora radicalmente cuestionado.

La emergencia de nuevos términos como lingüistería o lalangue, vienen a indicar la disyunción entre el lenguaje y el ser que habla; a la vez que pone el acento en una dependencia originaria entre la palabra y el goce.

En este último paradigma en el que se inicia una nueva era de su enseñanza, hay dos vertientes a explorar: primero, la vertiente de la no relación, la disyunción entre el significante y el significado, entre el goce y el Otro, entre el hombre y la mujer. Lo que transforma la conceptualización de términos, que estaban en el eje de su enseñanza, como falo, Otro, Nombre del padre, que daban cuenta de la conjunción entre los registros (Imaginario y Simbólico, Simbólico y Real), son reducidos a conectores, a suplencias de lo que no hay.

En la otra vertiente, desde la perspectiva del goce, Lacan despeja: un Hay. Hay goce, goce que es propiedad de un cuerpo viviente. Varias son las versiones sobre las que avanza, resalto sólo: Hay un goce de la palabra.

La cita de la que hemos partido para esta reflexión la encontramos en el capítulo II: A Jakobson, que comienza con un homenaje y una objeción: pensar que todo lo que es lenguaje pertenece a la lingüística, pues faltaría la dimensión del sujeto, introducida por Freud. Lacan se pregunta, en una primera vuelta: ¿Qué es el significante? Responde: Es primero aquello que produce efectos de significado, siendo importante no elidir la barrera a franquear. Pero, y aquí la cita: … si parecen no tener nada que ver con lo que los causa es porque se espera que lo que los causa tenga cierta relación con lo real. Y continúa explicando: Esto quiere decir que las referencias, las cosas a las que el significante permite acercarse, siguen siendo, aproximativas: macroscópicas, por ejemplo.

Podemos considerar que hay una doble disyunción: en la relación significante y significado; y en la relación del significado con el referente, el tercer elemento indispensable, pues el significado… lo yerra, dice Lacan. Es decir, no hay ninguna identidad entre las cosas y su nombre, no hay nada de las cosas que indiquen su nombre, con lo que queda abierta la puerta de la significancia por donde se fuga el sentido.

¿Cuál es pues la función del significante?. Lacan lo toma desde el inicio de esta clase, del lado de la necedad, podríamos decir de su “seria necedad”, pues al sujeto que acude a un análisis se le invita a decir necedades, se le anima a decir lo que se le ocurra, aunque sea una tontería. Es más, mejor si dice las tonterías que se le ocurren, pues de este modo  es como se puede obtener, después de un tiempo de extracción, la serie de los significantes amos que comandan el modo de gozar, es una extracción a partir del lenguaje de lo que está prendido de él.

Concluyo esta breve aproximación con la idea que deja planteada Lacan sobre “el dicho”, pues si el analizante consiente en no pensar se pueden sacar consecuencias de los dichos, ésta sería la prueba de que se puede alcanzar algún real.

 

Concha Lechón